Disciplina y neurociencia: lo que Andrew Huberman y la Terapia Cognitivo-Conductual pueden enseƱarte
- paola carmona
- 28 may 2025
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 14 ago 2025
En los Ćŗltimos aƱos, el neurocientĆfico Andrew HubermanĀ ha ganado gran popularidad por explicar de manera clara y respaldada por evidencia cómo funciona el cerebro humano. Uno de los temas que aborda con frecuencia es la disciplina, no como una cuestión de fuerza de voluntad ilimitada, sino como una habilidad que puede entrenarse gracias a la neuroplasticidadĀ y hĆ”bitos bien diseƱados.
Desde la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC), esta visión resulta muy valiosa, ya que conecta directamente con los principios del tratamiento psicológico basado en la evidencia.

¿Qué dice Andrew Huberman sobre la disciplina?
Huberman explica que la disciplina no es un rasgo fijo, sino una capacidad que se desarrolla con la repetición de pequeñas acciones coherentes con nuestros objetivos. Entre sus principales aportes destacan:
La dopamina no solo se activa al alcanzar una meta, sino también al avanzar hacia ella. Valorar el proceso es clave.
El autocontrol mejora cuando exponemos progresivamente al cerebro a situaciones difĆciles, fortaleciendo la regulación del sistema nervioso.
El entorno, los horarios y los hÔbitos influyen directamente en nuestra capacidad de mantener el compromiso.
La disciplina desde la Terapia Cognitivo-Conductual
En TCC, la disciplina se entiende como la capacidad de alinear nuestras acciones con nuestros valores, incluso cuando surgen pensamientos o emociones incómodas. No se espera que siempre haya motivación previa; de hecho, en TCC se repite:
āNo necesitas sentirte motivado para actuar; puedes actuar, y la motivación vendrĆ” despuĆ©s.ā
En consulta, se trabaja a travƩs de:
Identificación de valores y objetivos: Conectar con lo que realmente importa para que la disciplina nazca del sentido personal y no de la exigencia o el castigo.
Activación conductual: Ćtil en casos de depresión o apatĆa: pequeƱas acciones que, repetidas, mejoran el estado de Ć”nimo y aumentan el compromiso.
Planificación y estructura: Crear rutinas realistas, desglosando metas grandes en pasos pequeños para evitar la parÔlisis.
Reestructuración cognitiva: Identificar y reemplazar pensamientos rĆgidos como āsi fallo una vez, ya no sirveā por otros mĆ”s flexibles y realistas.
Tolerancia al malestar: Entrenar la capacidad de convivir con incomodidad, aburrimiento o frustración sin abandonar las metas.
Un enfoque integrador: neurociencia + psicologĆa
La visión de Huberman complementa la TCC al explicar los fundamentos fisiológicos de la disciplina. Con repetición, exposición y estructura, el cerebro crea nuevas redes neuronales que sostienen hÔbitos duraderos.
Esto significa que incluso quienes hoy se consideran āindisciplinadosā pueden entrenarse para actuar con constancia y compromiso.
La disciplina no es un superpoder, es una habilidad entrenable. Con herramientas respaldadas por la neurociencia y la psicologĆa, es posible vivir mĆ”s alineado con tus valores y mantener tus objetivos incluso en dĆas difĆciles.
Da el siguiente paso
Agenda tu cita Ā y comienza a trabajar tu disciplina con un enfoque basado en evidencia.
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